martes, 25 de agosto de 2009

El PP y el PSOE son iguales en muchas cosas: las subvenciones

(rectificado el 29 de agosto)

Antes de explicar el título de esta entrada, aclaro que cito los dos partidos con mayor número de votos y de gobiernos en España (contados los autonómicos y los locales), aunque podría extenderse a todos los partidos con suficiente cota de poder y asumiendo que es una generalización que en casos particulares no se cumple.

Desde luego no me refiero ni a sus políticas, ideologías o programas (aunque me temo que hay más similitudes de las que podamos pensar). En lo que yo creo que son iguales 'igualicos' es en su forma de administrar el poder, o mejor dicho, los dineros que atribuye ese poder, que distribuyen favoreciendo de un modo descarado a los de su propio partido o, incluso, a los de su línea afín dentro del mismo. Y lo peor de todo, como ambos partidos lo hacen, admiten y consienten que el otro partido lo haga. O incluso lo ven "democrático", lo que es peor.

En algunas ocasiones salen a la luz excepciones a esta regla, pero no por tanto por la ilegalidad de las subvenciones otorgadas sino por la discriminación de unos partidos políticos frente a otros.

Admito que cuando escribo todo esto estoy pensando en los criterios de adjudicación de subvenciones del Estado, Comunidades Autónomas y Diputaciones Provinciales a los Ayuntamientos, bien sea mediante convocatoria pública, bien sea mediante convenios singulares, bien ejecutando directamente determinadas obras, servicios o instalaciones. Y en el mejor de los casos, las subvenciones o ayudas se distribuyen en atención a cuotas de representación de cada uno de los partidos o grupos de poder de los mismos, prescindiendo de la priorización en función del valor del proyecto, de la necesidad, etc., aunque formalmente aparezcan valorados y adjudicadas las subvenciones en función de los criterios que figuran en la convocatoria.

Últimamente se han publicado las quejas del PP de Andalucía denunciando favoritismo en determinadas subvenciones de la Junta a favor del PSOE, y CiU denuncia en Cataluña el trato de favor a ERC. Se observará que la queja siempre se dirige a la desproporción entre representatividad y subvenciones otorgadas pero, o mucho me equivoco, ésta no es ni puede ser legalmente el criterio de distribución de estas ayudas. Y en esto son todos exactamente iguales, esa es la regla en que mejor se mueven: el poder o el dinero se reparte proporcionalmente a los votos obtenidos (escaños, alcaldías, lo que sea...). Recuerdénse los nombramientos de magistrados del Tribunal Constitucional, Consejo General del Poder Judicial, y otras altas instituciones del Estado, en los que el criterio de reparto es el que subyace (o "florece") en la decisión correspondiente.

No obstante, los recientes Planes anti-crisis como el Fondo estatal de inversión local incluido en el Plan E o el Plan de inversión productiva de apoyo a los Municipios de la Comunidad Valenciana, atribuyen un importe en función de la cifra de población, pero ha de tenerse en cuenta que en estas "convocatorias" no hay concurrencia ni competencia entre los diversos proyectos, hay "dinero para todos" si se cumplen las condiciones establecidas.

NOTA: La imagen procede de la página www.laotrafsp.com/images/ratones.jpg

viernes, 14 de agosto de 2009

No siempre se cobran comisiones

En estos últimos tiempos la corrupción en las instituciones públicas aparece a menudo en las primeras páginas. Parece que los medios de comunicación pretenden sensibilizarnos sobre su trascendencia. O en realidad no, únicamente se trata de destacar los sucios asuntos de los políticos del partido contrario al de la "línea editorial" del medio de que se trate.

En otras entradas de este blog he tratado de este tema (ahora mismo voy a crear una nueva etiqueta que se llame "corrupción" para agruparlos todos), porque realmente me preocupa. Y en ésta me propongo recopilar diversas formas de obtener beneficios, ventajas o privilegios ilegítimos (cuando no delictivos) de la actividad política, distintos a la "legendaria" comisión del 3 por 100.

Así, algunos motivos por las que se contrata con una empresa o profesional, distintos al único procedente, que es la mejor oferta, técnica o económicamente, podrían ser:
  • Por amistad, el contratado es amigo o conocido.
  • Por familiaridad, el contratado es familiar (más allá del grado en que existe prohibición, o incluso dentro de éste, a través del más viejo truco: mediante la titularidad del capital de una mercantil).
  • Por no complicarse la vida, si esta empresa lo viene haciendo y no del todo mal.
  • Por pereza, para qué complicarse la vida.
  • Porque más vale malo conocido, no es tan fácil encontrar empresas de confianza.
  • Para quedar bien, ya conocemos la empresa y sus directivos, que nos hacen regalos y nos invitan a comer (esto ya sería entrar en otras cuestiones, aunque si no lo hacen en consideración a nuestra función...).
  • Para devolver un favor o incluso, pedir un favor que luego habrá que devolver...
  • Para presumir de eficacia o celeridad o de buenos contactos
  • Porque es del partido la empresa o profesional que se contrata
  • Porque es simpático el empresario, su directivos o el profesional a quien se hace el encargo.
  • Porque invita a comer o a cenar, que puede incluso ser el motivo principal (a veces invitan a clubs, puticlubs, vamos)
  • Porque hace "regalitos chulos", más de lo mismo.
  • Porque da prestigio, es una empresa con renombre en los medios de comunicación (aunque en un círculo más cercano todos conozcan su "reputación").
  • Porque es "del poble", expresión valenciana para referirse a las empresas hechas y radicadas en el municipio, con trabajadores del mismo. Este motivo puede decirse que es el mismo que alguno de los anteriores como amistad, familiaridad, etc., pero lo he puesto porque alguna vez lo he oido literalmente.
  • Por costumbre, también con elementos comunes a alguno de los anteriores, como la pereza, el no complicarse la vida o más vale malo conocido.
  • Por error, motivo autónomo y trágico ya que se elige un contratista pensando que es competente y se yerra totalmente (e incluso involuntariamente).
Estos días, en una búsqueda amplia sobre el tema en google, encontré en una publicación del Instituto Nacional de Administración Pública de México la siguiente fórmula (que se cita como conocida): Corrupción = Decisiones monopólicas + Discrecionalidad - Rendición de Cuentas

Y es la rendición de cuentas, en la que se incluye la transparencia y el acceso a la información, por tanto, la mejor medicina para esta enfermedad.

NOTA: El libro es "Corrupción. Patología colectiva" de GONZÁLEZ LLACA EDMUNDO (2005)